viernes, 27 de junio de 2014

Las gafas del «top manta» no solo no protegen, sino que perjudican.


  Con la llegada del verano hay que extremar la protección frente a las radiaciones solares, no solo en la piel, sino en una parte tan delicada del cuerpo como son nuestros ojos. No basta solo con usar gafas de sol oscuras, estas tienen que estar homologadas, ya que los cristales «malos», lejos de proteger la vista, pueden provocar enfermedades deconsecuencias fatales.
El doctor Emilio de Vicente, oftalmólogo en el Hospital Infanta Luisa de Sevilla, da las claves para proteger la vista este verano. En primer lugar, se debe tener en cuenta que los cristales no testados por la autoridad sanitaria «conllevan el peligro de aparición de lesiones maculares, al carecer de filtros para partículas luminosas -tanto iónicas como electrónicas- que tienen carácter tóxico».
Otro punto a tener en cuenta es saber distinguir entre un cristal «malo» de uno de óptica, ya que las gafas compradas en mercadillos o a vendedores ambulantes pueden llevar un sello falso de la Unión Europea, por lo que para evitar riesgos es mejor comprarlas siempre en un establecimiento especializado.
A la hora de elegir el color de las gafas de sol, no existe un criterio estricto, ya que la tintada del cristal no es importante «a menos que se padezcan determinadas enfermedades retinianas»; en este caso será el médico quien determine qué tono debe usar el paciente.



Un dato «preocupante»

Según informó la Federación Española de Asociaciones del Sector Óptico en una publicación de 2013, el 30 por ciento de las gafas de sol que se venden en España se realiza a través de mercadillos ilegales, un dato «preocupante», ya que no protegen contra los rayos ultravioletas. Unas gafas que carecen de la protección reglamentaria provocan la dilatación de la pupila por la oscuridad del cristal y abren una puerta a los rayos infrarrojos llegan al fondo del ojo.
Fuente: abc.es




facebook  google plus  blog  pinterest  twitter fotos yelp  youtube